CreateSpace: Publica tu libro en Amazon "imprimiendo" según vendas.

CreateSpace: Publica tu libro en Amazon “imprimiendo” según vendas.

Nelson PeraltaBy Nelson Peralta 1 mes ago
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Los puristas de la literatura, que por lo general suelen ser los escritores de la vieja guardia, auguran que los libros van a desaparecer por culpa de la incultura del presente. No obstante, la realidad es que el mundo nos está dando grandes señales de avance en ese respecto, y uno de esos avances es el e-Book. Amazon va más allá.

En este post hablaremos detalladamente sobre una plataforma web llamada CreateSpace, una herramienta que se ha venido desarrollando bajo la tutela de Amazon desde 2005 (aunque creada mucho antes) para brindarle a los autores la posibilidad de autopublicar sus libros de forma profesional, casi emulando la calidad con la que publican las grandes editoriales del mundo.

  • Con CreateSpace podrás poner a la venta tu libro en Amazon y cada vez que vendas uno, ellos se encargan de imprimirlo (uno a uno) y enviarlo. Será como tener tu libro publicado sin el riesgo de tener que imprimir previamente miles de copias. Una auténtica revolución que aunque lleva años, no muchos conocen.

No obstante, antes de hablar de CreateSpace, sería bueno hablar de sus antecedentes:

e-Book: la gran innovación del siglo XXI

Un e-Book o “libro electrónico” es un tipo de libro que está disponible en forma digital y que consiste en textos, imágenes o ambos, legibles desde la pantalla de una computadora o de cualquier otro dispositivo electrónico, como teléfonos y tabletas inteligentes. Otras veces se define como “la versión electrónica de un libro impreso”, pues todo libro impreso parte de una versión mecanografiada que luego se imprime; aunque existen algunos libros electrónicos sin un equivalente impreso, es decir, sólo promocionados como e-Books.

Mujer leyendo libro

Foto: vía Pexels.

  • DATO: Hay algunos dispositivos dedicados al exclusivamente al e-reader (lector de e-books), como la tableta Kindle, producida por la empresa de ventas electrónicas Amazon, la cual ha sido la principal promotora de los e-Books en todo el mundo desde principios del 2000 y también de las plataformas de autopublicación como CreateSpace y Kindle Direct Publishing (KDP).

Hasta ahora, la popularidad de los e-Book ha venido en aumento y pareciera que esto en proporción no ha diezmado el consumo de los libros impresos, todo lo contrario: hoy se venden más ejemplares que nunca. De hecho, esto ha roto con todos los vaticinios que decían que el libro electrónico iba a sustituir o a acabar con los libros impresos, cosa que no sólo no parece estar sucediendo, sino que pierde fuerza ante la idea de que el e-Book está sirviendo como un impulsor generalizado de la lectura.

Sin embargo, hay un pequeño matiz en toda esta historia y se trata de la propia evolución del mercado de los libros. Es natural que hoy en un día, en un mundo más capitalizado y con menos pobres, el acceso a la cultura se haya universalizado y el número de clientes en esa área haya repuntado bastante, pero la actividad de acercarse a una librería o a una feria a ojear y comprar libros ya es obsoleta, pues en las librerías electrónicas, como Amazon y otras cientos, se puede hacer lo mismo sin necesidad de poner un pie fuera de la casa.

Espresso Book Machine

Foto: Espresso Book Machine | vía Wikipedia.

A este contexto se agrega el modelo de negocio de la impresión bajo demanda, el cual consiste en imprimir libros de acuerdo con los pedidos y no por tirajes; esto quiere decir que no se imprime un número grande de ejemplares para entregar a puntos de venta que puedan agotar el producto o emitir devoluciones (que es el modelo clásico de la industria editorial), sino que se imprime específicamente a solicitud del cliente que quiera el ejemplar.

En el pasado, la impresión bajo demanda era costosísima, porque requería incluso trabajo artesanal de cocido y encolado de los libros; sin embargo, las nuevas tecnologías y la masificación del producto han hecho que un libro impreso bajo demanda pueda ser incluso más barato que uno del modelo clásico sin que eso comprometa tanto su calidad.

  • DATO: Es natural que esto le haya encendido todas las alarmas a las grandes editoriales que, hay que reconocer, en lugar de haber jugado sucio, se han logrado adaptar bastante bien a los nuevos modelos de negocio. De hecho, a las grandes editoriales les ha convenido beber del éxito que están teniendo algunos e-Books o libros impresos bajo demanda, pues ya no tienen que hacer experimentos, simplemente pagan 1.000.000 de dólares a un autor Best Seller que va a vender 20 veces eso, o incluso más.

En un panorama como éste, las opciones para los lectores son muchas, pero no sólo para ellos, también para los escritores. Antes, escribir era una actividad frustrante en muchos sentidos, pues la mayoría de quienes se dedicaban a eso veían sus carreras truncadas por el hecho de que había pocas editoriales y de que publicar era sumamente difícil.

Muchísimos escritores, quizás la mayoría, de hecho, murieron sin ver un trabajo suyo publicado. Y sí, es cierto, hoy tampoco es que haya tantas editoriales (hay más que antes, pero el número no es representativo para la cantidad de escritores), pero ahora los escritores tienen múltiples formas de publicar su contenido, precisamente como el e-Book y la impresión bajo demanda, y de promocionarlo a través de las redes sociales sin tener que depender de estas empresas que no pueden cubrir todos los flancos.

Impresora industrial de libros

Foto: Impresora por demanda industrial, para pedidos más numerosos | vía Wikipedia.

La autopublicación: la alternativa de los artistas ante el sistema editorial

La autopublicación no es algo nuevo; ha existido prácticamente desde siempre, desde que Gutenberg inventó la imprenta. Inclusive, era el modelo de publicación que existía antes de que apareciera la industria editorial a principios del siglo XVII. En esos años (y así se mantuvo hasta alrededor del año 2002), cuando un autor quería autopublicar su libro con el modelo de impresión bajo demanda tenía que ponerse en contacto con una imprenta y pedir un presupuesto de cierta cantidad de ejemplares que sabía que iba a vender, para luego fungir él mismo como distribuidor de dichos libros y ponerles un precio superior al del costo de producción. Era el modelo lógico.

Por su parte, cuando la autopublicación era a través de e-Book, siempre debía existir un enlace que guiara al usuario de internet a algún otro sitio web de descargas donde pudiese obtener el libro en formato PDF o TXT a través de un link de descarga, lo que implicaba que un autor necesitara crear una página web o quizás un blog que tuviera un widget especial para ese propósito. Era algo un poco engorroso y probablemente diluía mucho el impacto que pudiera tener el libro entre el público, aunque ese modelo fue el más adecuado durante los inicios del blogging a mediados de los años 90s.

Kindle Voyage

Foto: Tableta Kindle Voyage | vía Wikipedia.

Pero todo eso se acabó con las plataformas de autopublicación. Desde principios del 2000 nacieron sitios web que permitían colocar libros directamente por sus autores en librearía electrónicas y además funcionaban casi como “redes sociales” en las que se permitía la interacción y la promoción de las obras en foros, chats, etc. La pionera de esto fue Lulu, creada en 2002, y luego vino Wattpad, en 2006. (Hubo muchísimas más, pero quizás estos sean los nombres más representativos).

Estas plataformas estaban muy bien, habían dado una guía de hacía donde debía ir el tema del e-Book, pero aún seguía prevaleciendo el negocio editorial clásico porque no le daban (ni le dan todavía algunas) al usuario un mecanismo para llevar su libro a todos los formatos posibles, incluyendo el impreso. He aquí donde está la génesis de CreateSpace, una herramienta web que le permite a los autores publicar un libro que esté disponible tanto en formato impreso profesional como en e-Book.

CreateSpace: la herramienta preferida de los editores independientes

CreateSpace es el motor de publicaciones de la empresa Amazon, lo que quiere decir que no es una empresa como tal sino un componente adjunto a la plataforma creada por Jeff Bezos. Comenzó sus andanzas en 2002 con el nombre CustomFlix Labs, originalmente destinado a facilitar la distribución de DVDs bajo demanda para personas que tuvieran las respectivas licencias de producción, como cineastas y productores independientes.

A esto se suma una historia paralela: en 2000, un pequeño grupo de escritores reunió recursos para formar Booksurge con la intención de crear oportunidades para que los autores autoeditasen sus libros y retuvieran los derechos y los beneficios de las ventas de dicho contenido.

Logo de CreateSpace

Ambas compañías florecieron rápidamente y, en 2005, Amazon las adquirió. CustomFlix Labs cambió su nombre a CreateSpace en 2007 y, a finales de 2009, Amazon dio el paso lógico de fusionarla con Booksurge, formando así una sola plataforma que ofreciera la fabricación de libros, DVD y formatos de música para artistas y empresas independientes, entre otras cosas; es decir, el CreateSpace que conocemos hoy en día.

  • DATO: Hace algunos años, CreateSpace podría haberse parecido a cualquier otro servicio de impresión bajo demanda, pero si visitásemos el sitio ahora ya no tendríamos ninguna duda de que se trata de una empresa completamente conectada a la marca Amazon. Durante varios años, CreateSpace fue el principal competidor del servicio de autoedición Lulu, pero en 2009, la superó en todo sentido y ahora produce mucho más que este último.

¿Cómo funciona CreateSpace?

Para ingresar a la página, el usuario debe registrarse con un correo electrónico siguiendo los pasos que se le sugieren en la plataforma. Una vez haya podido ingresar, verá que ésta tiene muchas opciones en su “Member Dashboard”. Entre estas opciones destaca el cuadro donde se muestran los royalties que ha recibido el autor por la venta de sus productos, los cuales están expresados en tres monedas: dólares, euros y libras esterlinas. Luego, se puede ver en la parte inferior un recuadro con el título “My Projects”, y junto a éste un botón que dice: “Add New Title”.

  • También aquí encontrarás la plataforma en español.

Lo primero que se debe tener en cuenta antes de continuar es que, para publicar un libro en esta plataforma, es necesario tener algunos conocimientos de diagramación sobre libros (se pueden editar otras cosas en CreateSpace, no sólo libros, pero mejor concentrémonos en estos que es por lo cual la plataforma es más conocida). Hay que saber cosas elementales acerca de márgenes y sangrados, tamaños de páginas y tipos y tamaños de letra que sean adecuados, como compaginar para que todos los inicios de capítulos queden en páginas impares, etc.

Foto: Captura de pantalla del Member Dashboard de CreateSpace.

Estos conocimientos se pueden adquirir a través del estudio físico de otros libros producidos por editoriales famosas. En todo caso, los textos cargados en CreateSpace deben cumplir con ciertos estándares que están predeterminados en las opciones que la plataforma va colocando mientras el autor avanza por el proceso de edición; sin embargo, si la persona que va a publicar no sabe cómo hacer estas cosas y al final va a subcontratar a alguien para que le eche una mano, tiene la opción de subcontratar a la misma plataforma, que además tiene otros servicios como un paquete de distribución y diseño personalizado de portadas profesionales.

Veamos un esquema de los pasos:

  1. Lo primero que se suele colocar es la información básica del libro, como el título, el autor, el género, etc.
  2. En cuanto a los derechos de autor, la plataforma asume de facto que la persona que carga el libro tiene todos los derechos legales sobre la obra, de modo que lo que hace es numerar la publicación con dos ISBN o International Standard Book Number. (Esto quizás pueda ser un pequeño defecto de CreateSpace, pues al no exigir documentos probatorios que avalen la pertenencia de la obra, es imposible distinguir si se trata de algún plagio o no).
  3. Una vez dados estos datos, viene la carga del archivo en los diferentes formatos que se aceptan y que están tipificados en la web. Hay que tener en cuenta que el archivo debe subirse diagramado de a acuerdo con las dimensiones que previamente se establecieron en las opciones del papel (donde se especifican el tamaño, los márgenes y el sangrado), de manera que cuando vayamos al siguiente paso, que sería mirar dentro del libro, verifiquemos que todo esté bien y nada se ha movido de su sitio.
  4. Mirar el libro: la plataforma te muestra automáticamente un documento de preview digital en el que puedes “pasar las páginas” de tu libro y ver cómo quedará. Es importante hacer la revisión página por página, aunque el libro tenga cientos de ellas y nos parezca tedioso hacerlo. Pero nadie dijo que ser editor fuera algo sencillo y de esto dependerá que el material impreso final quede óptimo…

Veamos el quinto y sexto paso (la cubierta y la prueba, respectivamente) de forma más específica…

Cuando el texto ya está montado en la plataforma, procedemos a diseñar la cubierta del libro. CreateSpace emite un documento con las medidas que va tener el libro en base a su número de páginas, pues éste delimita el grosor estimado del lomo; es por eso que debemos hacer este proceso después de montar el texto y no antes, o podríamos quizás tener un boceto antes de montar el texto siempre y cuando estemos consciente de que los vamos a modificar de acuerdo con las medidas que exige la plataforma para que concuerde con el grosor de la tripa (cúmulo de hojas).

CreateSpace tiene algunas opciones de cubiertas gratuitas, algunas quizás funcionen para algún tipo de trabajo, como ensayos académicos, etc., pero si lo que queremos es profesionalizar al máximo nuestra publicación y hacerla más atractiva ante la mirada del público, lo mejor es que contratemos el servicio de un diseñador gráfico particular o que contratemos el servicio de diseño de portada profesional de la misma plataforma dispone.

El diseño de la cubierta, lógicamente, incluye la contratapa y la tapa, que desde la perspectiva visual que tiene el usuario hacia la pantalla del ordenador, están en el sentido en que las nombramos o como se ilustra en la imagen que pondremos a continuación:

Diseño de cubierta de ejemplo para CreateSpace

Foto: Diseño de cubierta de ejemplo para CreateSpace. ANTIUTOPÍA de Nixon Piñango (clic para ver en Amazon)

  • DATO: la misma plataforma incluye el código de barras, asignado por ella misma de manera automática (como el ISBN) que debe llevar el producto y que es indispensable para su venta. Este siempre irá en la contratapa, por lo que, en el diseño que presente el artística gráfico, debe estar el espacio marcado.

Una vez se ha cargado la cubierta y ha pasado por el proceso de revisión y ajuste (un ajuste que suele ser casi imperceptible, pues la medidas casi nunca concuerdan de forma exacta) que se da en 24 horas, lo siguiente que viene es la prueba, el paso más importante de todos. Esta prueba es la revisión exhaustiva del libro por parte del autor y hay dos opciones para hacerla:

  1. Preview on-line: se trata de una revisión como la anterior pero además incluye a la portada, lo cual no sería realmente una revisión muy exhaustiva porque no el autor tendría cómo determinar la calidad de su libro. En esta revisión pudiese verificar si algo dentro del texto o la compaginación pudo haberse movido en el cumplimiento de los procesos anteriores.
  2. Prueba impresa: este es el mejor proceso de revisión que tiene la plataforma. Envía una versión de prueba al costo de impresión e incluyendo los gastos de envío al autor por correo de manera que éste pueda verificar la calidad física de su libro, del papel. Él podrá ver cómo resultó la impresión, y cualquier objeción o duda con respecto a esta la podría enviar por mensaje al servicio de soporte técnico de CreateSpace.

Lo ideal es hacer ambas revisiones. El único problema de la segunda revisión es que no todo el mundo tiene la disponibilidad de hacerla, pues dependiendo del tipo de cambio del país en el que el autor viva puede salir muy costosa o quizás allí éste no cuente con un medio de pago de un intermediario bancario que funcione para transacciones internacionales.

Captura de pantalla de las opciones para la prueba en CreateSpace

Foto: Captura de pantalla de las opciones para la prueba en CreateSpace.

Otra cuestión puede ser el tiempo que tarda el envío. Si el autor vive dentro de los Estados Unidos, su prueba impresa puede llegar en un par de horas después de la solicitud y hasta un máximo de 3 días, pero vivir fuera de Estados Unidos implica que pueda recibir la prueba en semanas o incluso meses después de haber hecho el pedido, por lo que no sería al realmente funcional. De todas maneras, si el autor está seguro de que ha cumplido previamente con los estándares indicados por la plataforma, podría tomarse el riesgo de no cumplir con la prueba impresa, pues esta no es obligatoria.

Ejemplar en físico resultado de la publicación bajo demanda en CreateSpace

Foto: Ejemplar en físico resultado de la publicación bajo demanda en CreateSpace. ANTIUTOPÍA de Nixon Piñango (clic para ver en Amazon)

A simple vista, podemos ver que la calidad del libro es bastante buena para el precio que costó hacerlo, que fue de alrededor de 6 dólares americanos. Por supuesto, los libros más largos, con tamaños de páginas más grandes, tipos de papel más pesados y especificaciones más sofisticadas suelen ser más caros, pero igual los precios no son impagables para los lectores interesados. Quizás lo más importante sea que al autor le sale sumamente barato publicar a través de esta plataforma, potencialmente gratis si también tiene destrezas en el diseño y diagramación de libros.

De acuerdo con las declaraciones de Nixon Piñango, el autor del libro que ponemos como ejemplo, la experiencia de CreateSpace “es genial porque sirve para que los escritores dejen de depender de las editoriales y que no sean los editores los que juzguen si tienen derecho o no a estar en el mercado, sino que sea el propio público el que lo haga (…) Bien es cierto que esto aumenta las posibilidades de comprar un libro pésimo, pero eso generará críticas que provocarán cada vez más especialización en el área. De hecho, ya lo hemos venido viendo. Antes, los libros autopublicados eran bastante rudimentarios, hoy pueden ser como Antiutopía y otros, y quizás mañana superen a los de las grandes editoriales”.

¿Tiene desventajas?

De hecho, sí. Aunque de antemano podríamos decir que los resultados finales de CreateSpace compensan bastante bien cualquier dificultad sufrida en su proceso de edición:

  1. No es una plataforma fácil de usar: en efecto, creemos que esto se debe a que se busca un trabajo lo más profesional posible y para eso se requiere de muchos procedimientos que son largos y tediosos. No obstante, la plataforma no es intuitiva, el paso a paso no es claro y se deberían hacer varios experimentos de uso antes de hacer cualquier publicación seria.
  2. Los tipos de libros que se pueden editar son limitados: Sí, es verdad que CreateSpace da la posibilidad de publicar muchísimos tipos de materiales (muchos de los cuales no mencionamos en este post), pero cosas especiales y sofisticadas, libros con combinaciones entre tipos de papeles y cubiertas, eso aún no está disponible en esta plataforma. Probablemente lo esté en un futuro o quizás no si los libros dejan de ser rentables como auguran los profetas del desastre literario. En ese sentido, CreateSpace es más recomendable para aquellos que quieran sacar a la luz libros de texto, literatura o cualquier tipo de libro que resulte medianamente convencional. (No se pueden editar libros en tapa dura).
  3. La calidad es buena pero no es excelente: los libros impresos resultantes de la edición en CreateSpace están bien armados y encolados, pero a veces la calidad de la impresión digital en la cubierta es un poco dudosa, pues las máquinas de impresión por demanda no suelen calibrarse como las de impresión offset, de modo que pueden verse alteraciones en los colores por saturaciones u opacidades. Sin embargo, estos suelen ser los estándares de ahora para todas las plataformas de autopublicación.

Con respecto al tema de las ganancias…

CreateSpace pone como tope a la baja el precio mínimo que cuesta imprimir el libro, el cual no incluye la ganancia que la plataforma se lleva por cada venta. No se puede colocar un precio más bajo de lo que se indica allí; sin embargo, sí se puede colocar al alza el monto que el autor considere que deba costar su libro.

Ahora, con respecto al pago de las regalías, la cosa se maneja de la siguiente manera: el autor se tiene que dirigir a la opción “Edit Account Settings” y colocar, en las diferentes opciones que hay allí dispuestas, la información requerida para que CreateSpace le haga los pagos, vía cheque o transferencia bancaria, una vez éste lo decida y, siempre y cuando, tenga acumulado un mínimo de 100 dólares en el balance (como la plataforma no ofrece métodos de pago alternativos más allá de los dos antes mencionados, le sale muy costoso enviar montos menores a 100 dólares de forma constante).

Captura de pantalla sobre balance de Create Space

Foto: Captura de pantalla sobre balance de Create Space.

Volviendo al tema de las “desventajas”, quizás una de ellas también sea que el sistema de cálculo de regalías que tiene CreateSpace es complicado, pues nunca es igual en todos los casos, depende del tipo de libro, del tamaño, de la cantidad de páginas, etc. Claro, no es un caso exclusivo, todas las demás plataformas de autopublicación ofrecen condiciones similares pues también se parecen en algo a los sistemas de cálculos de regalías de la industria editorial de siempre (cada intermediario se lleva un porcentaje de la venta). Y no son cálculos secretos; sus estipulaciones y fórmulas están públicas en este enlace.

Ahora, grosso modo, el autor vendría recibiendo alrededor de un quinto de lo que representa el precio de venta al público de su libro, algo así como un 20% recalcando muchísimo esa “aproximación” porque puede oscilar fácilmente entre el 15% y el 25%, todo depende de la cantidad de intermediarios que se involucren en los servicios que se solicitan de la plataforma (por eso también es importante hablar inglés; a veces el autor marca solicitudes de servicios por marcarlas sin saber exactamente en qué ayudan y si realmente les suponen un beneficio).

Pero ojo, esto no es del todo malo, pues a la larga suele ser mucho más de lo que pagan las grandes editoriales (entre el 5% y el 12%, nunca más del 12%, del precio de venta al público). Bien es cierto que las editoriales hacen una compra previa del derecho por un monto medio (en los países desarrollados) de 5000 dólares, cosa que no hace CreateSpace, pues la plataforma nunca manipula el texto o su presentación como ella quiere, sino es el propio autor el que lo hace a través de ella.

  • DATO: Los pagos de regalías de las editoriales se acaban cuando éstas dejan de hacer tirajes del libro o con cláusulas de contrato bastante inconvenientes en las que el autor renuncia totalmente a los beneficios que genere la obra cuando ésta ya lleva cierta cantidad de tiempo en el mercado. Con CreateSpace, y con el modelo de la autopublicación en general, la venta está abierta de forma perenne (hasta el fin de los tiempos de las plataformas) y el autor siempre conservará sus derechos a menos que haya una ley que le obligue a renunciar a ellos en un tiempo determinado. (Las legislaciones de todos los países son bastante vagas en este sentido).

¿Por qué a los emprendedores nos debería interesar CreateSpace?

Probablemente haya mucha gente que se haga esta pregunta mientras esté viendo en su biblioteca llena de libros sobre marketing, emprendimiento y en general viendo los temas que publicamos en este blog, de manera que si no estamos conscientes de su respuesta en primera instancia es porque menospreciamos ese conocimiento se necesita para emprender o para dar a conocer lo que vendemos. Pero sea que lo menospreciemos o no, es sumamente importante, sobre todo divulgar lo que sabemos.

Librería

Foto: vía Pexels.

Un libro escrito de forma seria nos da a los profesionales del emprendimiento un estatus intelectual que supone una mejor impresión para los clientes; tener ese libro publicado sobre determinada materia nos da una cierta autoridad para opinar sobre ella, lo que a su vez se traduce en confianza, y es que si le dieran a elegir a un cliente entre un “marketer” con libro publicado y uno que no ha publicado nada, probablemente elegirá al primero. Así funcionan las cosas.

Porque escribir un libro no es algo sencillo… Toma su tiempo y sobre todo es complicado hacerlo bien: mantener un lenguaje lo suficientemente sugestivo como para enganchar al lector hasta la página final, tener el suficiente manejo del tema para saber cómo complementarlo y justificarlo, tener la disciplina suficiente para escribir de 150 a 300 páginas en un tiempo plausible (sobre todo cuando se trata de temas de emprendimiento o tecnología), etc. Se supone que un libro terminado y que además tenga un buen aspecto (una buena edición, corrección de estilo, etc.), significa que su autor es una persona seria y dedicada; no cualquiera hace un libro.

Librería con planta

Foto: vía Pexels.

Pero quizás otro beneficio que tengamos con eso los emprendedores es que, a medida que nuestro rédito vaya creciendo, un libro se comporta como un generador de ingresos pasivos, es decir que, mientras haya un acceso visible a él desde nuestros diferentes medios de contacto, la gente tendrá la opción de comprarlo y de generarnos dinero sin necesidad de trabajar (o bueno, matizando, sería como una eterna pensión devenida de un trabajo significativo en un momento dado).

Es evidente que, viendo los porcentajes que manejamos en párrafos anteriores, una autor no se volvería millonario escribiendo libros (hay muy pocos escritores millonarios en el mundo, cabe acotar), pero recibir unos cuantos dólares al mes no habiendo hecho más que trabajos referentes a tu marca personal, es algo bueno y, sobre todo, cómodo.

  • DATO: Podría caber la posibilidad de que las herramientas de autopublicación de CDs y películas de CreateSpace puedan servir para los emprendedores; sin embargo, a todas luces parecen obsoletas pues, si algún emprendedor quisiera grabarse en video, tiene YouTube, si alguno quisiera hacerlo en audio, tiene los Podcasts, si alguno quisiera dar clases en video tiene Preply, etc. Los CDs y películas en DVD ya son herramientas obsoletas y probablemente eso haga que CreateSpace se enfoque de lleno en la autopublicación.

Como conclusión podríamos decir que la autopublicación y la impresión bajo demanda ha ayudado a que muchas personas que jamás hubiesen tenido el apoyo de las editoriales ahora puedan vivir de escribir, y eso está bien aunque contraste un poco con el tema de la calidad literaria. Como no hay nada perfecto en la vida, esto se presta para todos los embauques del mundo y por eso lo importante aquí es hacerse diferenciar tratando en lo posible de que la reputación preceda al nombre.

Sección de libros sobre Internet

Foto: vía Pexels.

En cuanto a CreateSpace, sin duda alguna es la plataforma más recomendable para estos menesteres, no sólo porque sea de Amazon, sino porque tiene en cuenta lo que los autores necesitan para producir cosas que puedan encantar a sus lectores.

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Nelson Peralta
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